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EL DILEMA DEL ERIZOPor LIC. FRANCISCO FLORES LEGARDA, 2026-10-18 17:34:23
El dilema del erizo es una conocida parábola planteada por el filósofo alemán Arthur Schopenhauer en su obra Parerga y paralipómena, publicada en 1851. La metáfora describe la tensión de las relaciones humanas: necesitamos la compañía de los demás, pero la cercanía también puede lastimarnos. Ese dilema parece retratar el momento que viven los partidos políticos y la sociedad mexicana. En Chihuahua, la detención del exfiscal César Jáuregui Moreno puso a prueba al PAN y al gobierno estatal. Nadie es químicamente puro, pero eso no significa que deban confundirse las responsabilidades personales con las instituciones ni que se debilite la exigencia de construir un Estado fuerte, con poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial que actúen dentro de sus atribuciones. El PAN necesita reconstruirse, no solo en las formas, sino también en el fondo. No basta con invocar su historia cada vez que enfrenta una crisis, una costumbre que durante años distinguió al PRI. Y qué decir de Morena, que a veces parece reclamar para sí la herencia de Moctezuma mientras reproduce viejas prácticas del poder. La parábola La historia describe a un grupo de erizos en un día helado de invierno. Para no congelarse, los animales sienten la necesidad de acercarse y darse calor. Sin embargo, al juntarse demasiado, se lastiman con sus púas y deben apartarse. Entonces el frío vuelve a obligarlos a buscarse. Tras varios intentos, encuentran una distancia que les permite sobrevivir sin herirse de más. En el PAN, la dispersión también alcanza a sus militantes, a la oposición y a los ciudadanos. La detención de Jáuregui abrió una crisis que exige explicaciones. Si se confirma que agentes de la CIA participaron en México al margen de la ley, habrá que deslindar responsabilidades y aclarar quién autorizó o permitió esa intervención. También es válido preguntar por qué el Ejército y la Guardia Nacional no han ofrecido información pública sobre el tema. La pregunta de fondo es si César Jáuregui terminó convertido en el “extraño enemigo” de su propio grupo. No corresponde anticipar culpabilidades: la presunción de inocencia debe respetarse. Pero tampoco se puede pedir silencio ante hechos que reclaman una investigación completa y transparente. Como plantea el Kybalión, “los extremos se tocan”: posturas que parecen opuestas pueden terminar pareciéndose cuando se llevan al límite. En política, cruzar la línea para cumplir una función pública puede tener consecuencias; ninguna responsabilidad institucional justifica apartarse de la ley. Hoy el PAN atraviesa una crisis por la detención de su exfiscal. Hay protestas y pronunciamientos en distintos puntos, pero cuando se pregunta por el fondo del caso, algunos prefieren desviar la conversación. Los platos rotos tendrán que recogerse uno por uno. La convivencia y sus límites El dilema del erizo también explica una paradoja de la vida en sociedad: buscamos a los demás para aliviar la soledad, pero cuanto más nos acercamos, más nos exponemos a sus defectos, egoísmos y rechazos. Schopenhauer veía en la cortesía y los buenos modales una distancia intermedia que hace posible convivir sin lastimarnos de manera constante. En política, esa distancia también es necesaria: permite dialogar, poner límites y exigir responsabilidades sin convertir cada diferencia en una ruptura. La gobernadora María Eugenia Campos enfrenta una coyuntura difícil. Su responsabilidad es permitir que las instituciones investiguen con autonomía y que la justicia siga su curso, sin encubrir a nadie ni condenar antes de tiempo. Defender la legalidad y la estabilidad del estado fortalece su gobierno; hacerlo con transparencia será la mejor manera de responder a las dudas que deja este caso. A Jáuregui, como a cualquier persona, le corresponde la presunción de inocencia. Pero su trayectoria pública también debe examinarse a la luz de las decisiones que tomó y de las responsabilidades que ejerció. A veces, el cargo que parece un premio termina siendo un dulce envenenado. Esta metáfora, retomada después por Sigmund Freud para explicar la ambivalencia afectiva y la resistencia a la intimidad, también se convirtió en un tema central de Neon Genesis Evangelion. En política, cuando se cae la vitrina, quedan los trastos rotos. Al PAN le toca recogerlos uno por uno. ¿Recuerdas?: “El que no brinque es porro”. Salud y larga vida. Profesor por oposición de Derecho de la UACH X: @profesorf Instagram: profesorf
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