MÉXICO PAUSA INTERCAMBIO MILITAR CON EE. UU
Por Agencias, 10/01/2026 15:03
México y Estados Unidos atraviesan un momento de tensión bilateral luego de que el Senado de la República frenó el ingreso de 29 marines estadounidenses que participarían en un intercambio militar en territorio nacional.
La decisión se da en un contexto regional sensible y abrió preguntas sobre si hay soldados de EE. UU. en México, cuántos son y qué hacen.
El freno ocurrió tras la Operación Resolución Absoluta en Venezuela y no implica una ruptura definitiva. Especialistas coinciden en que se trata de una reacción política que refleja desconfianza temporal, más que un cambio estructural en la cooperación en seguridad y defensa binacional.
¿Cuál era el objetivo del ingreso de los marines?
El ingreso de los 29 marines tenía como objetivo entrenar personal de la Armada de México y del Ejército Mexicano en operaciones especiales, explicó Raúl Benítez, experto en Seguridad Nacional de la UNAM. Aclaró que estos ejercicios no están relacionados con operaciones de captura de líderes extranjeros y que su alcance es técnico y formativo.
Desde hace más de 20 años, se realiza esta acción
Los intercambios militares entre México y Estados Unidos no son nuevos. De acuerdo con Víctor Hernández, director del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos, se realizan desde hace más de 20 años y siempre requieren autorización del Senado. En términos oficiales, el número de militares estadounidenses que viajan a México para entrenar a Fuerzas Especiales suele ser de una o dos docenas al año.
Hernández subrayó la diferencia entre operaciones oficiales y actividades extraoficiales. En el plano institucional, dijo, la presencia estadounidense es limitada y regulada, con protocolos claros y supervisión legislativa.
Molestia política, el posible motivo de la frenada a EE. UU.
Para Javier Oliva, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, esta es la primera vez en el siglo XXI que una autorización de este tipo se pospone. Asimismo, recordó que estos intercambios llevan meses de trabajo, con equipos binacionales y protocolos definidos, por lo que la pausa puede ser una señal de molestia política.