LA PRESIDENTA CLAUDIA SHEINBAUM TIENE UN PODER LEGISLATIVO Y JUDICIAL AFÍN A SU PROYECTO, PERO NO TODO SERÁ TERSO, CONSIDERAN EXPERTOS.
Por Agencias, 02/09/2025 01:39
A partir de este 1 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum tendrá condiciones que no tuvo su antecesor Andrés Manuel López Obrador: un Poder Judicial y un Poder Legislativo afín a la llamada Cuarta Transformación.
Luego de la reforma judicial, por primera vez en México tomarán posesión como ministros perfiles que fueron elegidos a través del voto, aunque por solo el 13% del electorado.
Se trata de Hugo Aguilar Ortiz, Lenia Batres Guadarrama, Sara Irene Herrerías Guerra, Yasmín Esquivel Mossa, Loretta Ortiz Ahlf, María Estela Ríos González, Giovanni Azael Figueroa Mejía, Arístides Rodrigo Guerrero y Irving Espinosa Betanzo.
Debido a que varios de ellos tienen algún tipo de vínculo con Morena, con el expresidente Andrés Manuel López Obrador o porque fueron promovidos a través de acordeones , expertos señalan que los nuevos ministros tendrán que demostrar si son independientes o tiene algún tipo de subordinación al Poder Ejecutivo.
“La Suprema Corte tiene el gran desafío de hacer valer la independencia judicial, esa es la gran incógnita y el gran desafío, sobre todo en los temas que han tensionado al Poder Judicial con el Ejecutivo como la militarización y la Guardia Nacional, los megaproyectos y la suspensión de estos, el control de reformas constitucionales, el cumplimiento de sentencias internacionales por lo que hace a la prisión preventiva oficiosa”, sostiene Simón Hernández León, coordinador de de la Clínica Jurídica Minerva Calderón de la IBERO Puebla.
Cuando el expresidente Andrés Manuel López Obrador tomó posesión todos los ministros habían sido propuestos por los expresidentes Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Días después de tomar protesta, le correspondió presentar su primera terna para ocupar la vacante que dejó José Ramón Cossío y para la que propuso a Juan Luis González Alcántara Carrancá, Loretta Ortiz Ahlf y Celia Maya García. Fue electo el primero.
Al cumplir su primer año, tres de los 11 ministros habían sido propuestos por él pues se sumó la llegada de Yasmín Esquivel y Margarita Ríos Farjat.
A la presidenta Claudia Sheinbaum no le correspondió nombrar a ningún ministro, pero tendrá al menos seis perfiles cercanos a su proyecto de gobierno.
“En apariencia, esta nueva Corte, que se ha identificado por gran parte de sus integrantes con el proyecto político actual, estaría resolviendo con un criterio político de validar la administración federal, más que con un criterio de independencia judicial y de separación de poderes”, agrega Hernández León.
Para expertos, con la elección de junio pasado la llamada Cuarta Transformación capturó al Poder Judicial, por lo que se han perdido los contrapesos que en su momento representó para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Para Sergio Salgado Román, abogado constitucionalista y catedrático de la Universidad Intercontinental, es "innegable que el régimen político ya capturó a los tres poderes del Estado.
"(A la par) ha desmontado a instituciones ciudadanizadas, que eran los organismos constitucionales autónomos, que terminaban siendo un contrapeso del poder político. Ya no tenemos instituciones ciudadanizadas y los tres poderes están capturados por un solo régimen”, sostiene.
Pero en el Legislativo, habrá tensión
En el cierre de año, las tensiones para la presidenta estarán en el Legislativo, un Poder en el que su partido y aliados tienen la mayoría calificada, con la que puede aprobar reformas constitucionales.
Más allá de las polémicas de los viajes al extranjero, casas de 12 millones de pesos y otros excesos de los legisladores morenistas, la presidenta tiene un escenario complejo por los liderazgos que dejó su antecesor y por las resistencias que se prevé generará la reforma que será prioridad para su segundo año de gobierno: la electoral.
Jacques Coste, analista político, sostiene que los liderazgos que dejó en el Poder Legislativo el expresidente López Obrador, limitan a la presidenta.
“Una gran presión que enfrenta Sheinbaum, o gran, limitante, es que López Obrador, al dejar el gobierno, hizo diversos arreglos que no le convienen a la presidenta. Dejó como líderes legislativos a hombres que no necesariamente responden a Sheinbaum, que son Adán Augusto López, Gerardo Fernández Noroña, y Ricardo Monreal”, explica el también columnista de Expansión Política.
Tanto López Hernández, Fernández Noroña y Monreal Ávila prácticamente aseguraron su cargo a propuesta de López Obrador.
Cuando el expresidente definió los detalles de la sucesión presidencial “sugirió” que los perdedores de la encuesta con la que se definió al candidato de Morena, obtuvieran un cargo en el proyecto político.
En los primeros meses de su gestión, los coordinadores parlamentarios o los presidentes salientes de la Mesa Directiva estuvieron envueltos en polémicas y acusaciones.
“Liderazgos muy identificados como el del senador Adán Augusto, el de Ricardo Monreal, el de Gerardo Fernández Noroña, de alguna manera han rebasado por la derecha las indicaciones de la presidenta (...) y paradójicamente, de quien ha tenido más respaldo y cohesión es del candidato perdedor en la elección interna: Marcelo Ebrard”, agrega Simón Hernández.
En su segundo año de gobierno, una de las prioridades de Sheinbaum será la aprobación de la reforma electoral, que si bien toma algunos de los planteamientos de su antecesor, tiene su sello propio.