PROPONEN UNIR ELECCIONES JUDICIALES, POLÍTICAS Y REVOCACIÓN DE SHEINBAUM EN 2027
Por Agencias, 12/11/2025 02:21
La mayoría de Morena en la Cámara de Diputados busca concentrar en una sola jornada las elecciones federales, locales y judiciales de 2027 con la consulta de revocación de mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum, a pesar de que la ley establece que los procesos de revocación no podrán realizarse el mismo día de una elección.
Según Morena, esto permitirá ahorrar recursos en la elección de 6,588 cargos y alentará la participación ciudadana. Pero la oposición señala que es una estrategia electoral para que la figura presidencial aparezca en la boleta y supuestamente jale el voto para cargos legislativos y de gobierno.
Además, los opositores acusan que esto permitiría que Sheinbaum haga campaña con los candidatos de su partido con la finalidad de mantener la mayoría en la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas, 30 de 32 Congresos locales, la otra mitad del Poder Judicial de la Federación y 12 Poderes Judiciales locales. Todos estos cargos se elegirán el 6 de junio de 2027.
Será en esas elecciones donde Morena se juegue su hegemonía para 2030, pues se renovarán 12 de las 23 gubernaturas que tiene: Baja California Sur, Baja California, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas. Además de San Luis Potosí, gobernado por el Partido Verde de México (PVEM), un aliado de Morena.
Así, con todo eso en la mesa, el partido oficialista busca un escenario para librar en una sola contienda las elecciones y el proceso revocatorio.
Esto será posible si se concreta la reforma constitucional propuesta el pasado 18 de septiembre por el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar y que este lunes será dictaminada.
De aprobarse y entrar en vigor, habría otras ganancias colaterales: permitiría arrancar la recolección de firmas en pro de la revocación, desde octubre a diciembre de 2026 y con ello burlar las leyes electorales con precampañas y campañas federales y locales adelantadas.
Algo similar ya ocurrió con la revocación de mandato de 2022, cuando por todo el país se desplegó un extenso y millonario operativo, primero de recolección de firmas y luego, de promoción de la “ratificación” del presidente Andrés Manuel López Obrador.